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Entrevista con ASPRONA

Durante la cuarta edición del Ciclo de Conciertos Nocturnos de Numskull Brass Festival Caudete tuvimos la suerte de contar con la participación de ASPRONA, asociación que proporciona atención a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y a sus familias en la provincia de Albacete.
Con motivo del estreno de «El Caudebrass», de Ricardo Mollá —una transformación al jazz, blues y otros estilos del —pasodoble «El Caudetano», de José Angel Amorós— los alumnos de ASPRONA desplegaron sobre el escenario una coreografía llena de color, arte y sentido del humor.
Un año más tarde nos reunimos con varios de los empleados del centro de día y del centro ocupacional «Francisco Muñoz» de ASPRONA en Caudete: Mari Carmen (cuidadora), Juan Andrés (fisioterapeuta) e Isabel (psicóloga y directora). Con ellos hablamos de esta valiosa asociación y recordamos su paso por Numskull Brass Festival Caudete.

¿Cómo nació el proyecto de ASPRONA en Caudete? ¿A quién va dirigido?

Este centro nació por la necesidad de dar una salida a personas con discapacidades intelectuales o físicas a nivel local, ya que hasta entonces dichas personas se veían obligadas a asistir al centro de la asociación en Albacete y se encontraban, en muchos casos, recluidas en sus casas. Para su fundación fue muy importante la colaboración de los padres de los usuarios, entre ellos, Francisco Muñoz Molina, que da nombre al centro de Caudete.

«El objetivo de ASPRONA es posibilitar la inclusión de personas discapacitadas en la sociedad».

¿Cuáles son sus objetivos?

El objetivo de esta asociación es posibilitar la inclusión de personas discapacitadas en la sociedad. Desde aquí nos adaptamos a las necesidades de cada usuario para ayudarle a alcanzar la calidad de vida o el desarrollo personal que busque.

¿Qué tipo de actividades se emprenden desde la asociación para lograr estos objetivos?

Contamos con un centro ocupacional para menores de 45 años y un centro de día a partir de esa edad. En el centro de día enfocamos nuestra labor en dar independencia a los usuarios y favorecer su desarrollo personal, mientras que en el centro ocupacional intentamos integrarlos en el mundo laboral. En cada uno de ellos trabajamos individualmente con los usuarios para averiguar cuál es su proyecto de vida y ayudarles a realizarlo, razón por la que no tenemos un estándar de actividades igual para todos. Por otro lado, recaudamos fondos mediante la realización de actividades junto a otras entidades, como Numskull Brass Festival Caudete, actuamos en conciertos, participamos en proyectos artísticos y culturales… siempre con el consentimiento de los miembros de la asociación, por supuesto.

¿Es fácil mantener económicamente un centro como este?

En absoluto. Contamos con ayudas de la Junta de Castilla-La Mancha para mantener el personal y los centros, así como de cierto porcentaje de los ingresos de los usuarios del centro de día, pero incluso así no se llega a cubrir el gasto total de las plazas. Para ello necesitamos de los socios, de eventos, donaciones, colaboraciones y actividades, como la venta de productos o lotería, para poder mantener la asociación.

Hablando de actividades de cara al público, el año pasado participasteis en el Ciclo de Conciertos Nocturnos del Numskull Brass Festival Caudete. ¿Cómo fueron los preparativos de este proyecto?

La propuesta de participar en el festival nos pilló por sorpresa y tuvimos que ponernos en seguida manos a la obra por el poco tiempo de preparación del que disponíamos. Nos pareció una buena oportunidad, ya que los miembros tendrían la oportunidad de actuar junto con músicos de alto nivel. Recibimos la ayuda de los profesores del centro con los que preparamos una coreografía sencilla que practicamos en el mismo.

«Es muy gratificante saber que entidades como Numskull Brass Festival Caudete cuentan con nosotros».

¿Cómo acogieron los usuarios la propuesta?

Como siempre, los usuarios se mostraron entusiasmados cuando les propusimos esta actividad y respondieron de forma muy participativa. Disfrutan de formar parte en eventos de cara al público y más en un pueblo como Caudete, donde pueden hacerlo de forma más autónoma.

Como cuidadores, ¿cómo vivisteis los preparativos para esta actuación?

No faltaron los nervios, porque para nosotros se trataba de un evento importante, aunque los usuarios no terminaran de captar la situación en la que se encontraban (bailando al lado de músicos de tan alto nivel). Sin embargo, nos encantó verlos tan felices e ilusionados en el escenario y quedamos muy orgullosos con el resultado.

¿Qué significa para ASPRONA, como asociación, participar en este tipo de proyectos?

Son muy importantes para la asociación porque nos dan oportunidades para la inclusión y normalización de los miembros en la sociedad. También es muy gratificante saber que entidades como Numskull Brass Festival Caudete cuentan con nosotros para llevar a cabo estas iniciativas, ya que durante mucho tiempo ha sido nuestra asociación la que ha tenido que buscar oportunidades y ahora nos pasa lo contrario.

«La música es terapia para estas personas a nivel psicológico y físico».

¿Cómo sería la vida de los miembros de ASPRONA sin este tipo de oportunidades?

Como hemos dicho antes, su vida consistiría en estar recluidos en casa sin posibilidad de realizarse fuera de la esfera familiar. De hecho, todavía existen casos en los que esto pasa.

Otra parte de vuestra colaboración con el festival consistió en la elaboración de un calendario solidario en el que los usuarios del centro, junto a muchos de los artistas del festival, son los protagonistas. ¿Cuál fue el resultado de este proyecto?

El público respondió muy positivamente a esta iniciativa y se vendieron muchas unidades. De hecho, tuvimos que hacer un segundo pedido.

En Numskull Brass Festival Caudete pensamos que la música es una vía para el crecimiento personal. ¿Creéis que la música tiene algún efecto en el desarrollo de personas con discapacidad?

Sí. Para empezar, la música les motiva y les gusta, mejorando su autoestima y su gestión de las emociones y, por otro lado, les ayuda en términos de coordinación y atención. La música es terapia para estas personas a nivel psicológico y físico, por lo que trabajamos sus procesos cognitivos a través de ella y del baile. Es más, muchos traen sus propios discos de música para escucharlos en el taller y compartirlos con sus amigos mientras trabajan.

A continuación nos dirigimos a los usuarios de ASPRONA que se encontraban trabajando en el taller. Entre sonrisas, recordando su paso por festival, nos contaron cómo vivieron aquella noche de concierto. José, por ejemplo, nos dice que no tiene ninguna vergüenza de salir al escenario y que disfrutó, no sólo de bailar ante el público, sino también del resto de piezas que se interpretaron en el concierto. Asimismo, añade que disfruta de todas las actividades que se realizan en ASPRONA “con los monitores y los compañeros”. Por su parte, Isa, gran fan de la música de Estopa, cuenta que sí se pone nerviosa a la hora de actuar en público, pero que la música le hace sentir muy alegre. También recuerda la sesión de fotos que hizo para el calendario junto a músicos “con nombres muy difíciles”. Los alumnos del centro recuerdan con cariño aquella noche en la plaza de la Música y la sesión de fotos para el calendario y guardan la experiencia como algo inolvidable. Por nuestra parte, para este festival la coreografía de ASPRONA para «El Caudebrass» será siempre un recuerdo imborrable de las noches del Numskull Brass Festival Caudete.

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